
Ilustración de Jon Rogers
¿Sí, en serio? ¿Es de vida o muerte?
A veces lo es, y ahí es cuando más chingón se siente aventar los dedos contra las teclas, cuando más duele y más sentido tiene.
Porque escribir y boxear son igual de salvajes, cuando se hacen bien, cuando se toman en serio, con el corazón.
Hoy les traigo un poema sobre esto: a pesar de los años y haberlo leído 100 veces, todavía me conmueve hasta los huesos. En serio. Lo descubrí hace unos años y desde entonces es uno de mis favoritos porque habla de dos cosas que me apasionan: el box y la literatura, y porque transmite en pocas líneas la emoción de lo que significa mantenerse encima del ring luchando por ser escritor.
Cuando acabe el primer round, tomen fuerzas en su esquina, respiren profundo, pongan vaselina en el corte arriba del ojo y prepárense, apenas suene la campana, a saltar otra vez al cuadrilátero, a soltar las manos sobre las teclas y tratar de ganar el combate. Porque escribir y boxear son igual de salvajes, cuando se hacen bien, cuando se toman en serio, con el corazón.
El poema es Omar Pimienta, poeta y artista visual de Tijuana.
Cassius Clay de OMAR PIMIENTA
He was Cassius Clay!
Me dicen que escriba que escriba y guarde
que entre y salga al papel al teclado
el uno-dos algún intercambio
que recuerde: verso fallido desgasta el doble
que salte la cuerda por lo menos dos horas diarias
alimentarme bien dos uno-dos libros más libros
que no diga todo que levante la guardia que me guarde hasta el final
Me sugieren que me ponga a escribir para mí: Shadow Writing
pero al verme con los ojos hinchados la boca reventada mi sparring me dice:
hazlo como cuando creías en tu magia
tú puedes muchacho lo tienes en ti
por tu madre que también luchaba con su puño y letra
por tus hermanos que te ven desde su propio ring
por tu padre que se partió el lomo
por ella que pide a gritos la campanada
y entro y salgo con intercambios cada vez menos favorables
el hígado cuídate el hígado
la retina despegada las manchas que te confunden
me dicen que ya: 7
que no me levante: 8
que me darán la revancha: 9
que no puedo seguir pensando que escribir es de vida o muerte.
Oigan esta chingonería de poema leído por su autor
Lo que más me emociona, la parte que de plano me pone a chillar, es donde Omar dice:
por tu madre que también luchaba con su puño y letra
por tus hermanos que te ven desde su propio ring
por tu padre que se partió el lomo
Esta es nuestra propia pelea y a pesar de los madrazos seguimos aquí
Porque es así, con esa rabia debemos luchar por defender nuestro camino, por los demás, nuestros hermanos y familias e hijos que nos ven desde sus propias peleas y observan atentos cómo, a pesar de apenas sacar para pagar la renta, nos volvemos a levantar y luchamos por vivir de nuestra vocación, y por demostrarles y demostrarnos que podemos ser hombres felices dedicados a hacer lo que nos gusta, que no tenemos que conformarnos con las migajas ni los planes de nadie. Esta es nuestra propia pelea y a pesar de los putazos seguimos aquí, soltando jabs, esquivando los ganchos, con los pies bien firmes sobre la lona.
Yo no sé, pero si algo quiero que mi hijo aprenda de mí es que sigo allá arriba, con los guantes puestos, luchando por lo que quiero hacer con mi vida.
Podemos ser hombres felices dedicados a hacer lo que nos gusta. Compartir en X
Box y literatura
Este viejo deporte siempre ha estado relacionado con las letras…
Irwin Shaw escribió: «Una parte imprescindible de las herramientas de un escritor, casi tan necesaria como el talento, es la habilidad para mantenerse en pie ante el dolor, tanto el que nos da el mundo como el que nos damos a nosotros mismos».
Jack London boxeaba y escribió grandes cuentos sobre batallas épicas en el cuadrilátero. Échense esta joyita, sobre un boxeador viejo ganándose la vida con lo único y lo mejor que sabe hacer en su vida: sus manos. ¿les suena conocido? Por un Bistec.
Ernest Hemingway, que más bien era un aficionado y un bravucón, que un boxeador, hasta llegó a decir:
My writing is nothing, my boxing es everything. Ernest Hemingway. Compartir en XMi escritura es nada, mi boxeo lo es todo. Ernest Hemingway. Compartir en X
Otros más, como Lord Byron y John Keats se subían al ring regularmente y, Albert Camus, A. J. Liebling, Richard Wright, D. H. Lawrence, Vladimir Nabokov, William Hazlitt, Robert Graves, William Thackeray, F. X. Toole, George Plimpton y hasta las escritoras Katherine Dunn, y Joyce Carol Oates han sido amantes de este salvaje deporte. En latinoamérica, por supuesto, tenemos a Julio Cortazar, fanático enloquecido.
Él mismo nos da estos dos apuntes sobre los guantes y la literatura.
La novela siempre gana por puntos, mientras que el cuento debe ganar por nocaut. Julio Cortazar Compartir en X«El buen cuentista es un boxeador muy astuto, muchos de sus golpes iniciales pueden parecer poco eficaces cuando, en realidad, están minando las resistencias más sólidas del adversario.»
Finalmente, para su deleite, les dejo este muy buen artículo donde puede leer hasta la reseña de un pelea escrita por Cortazar.
Y este cuentazo que se aventó sobre un viejo ídolo suyo del boxeo argentino: Torito.
Platiquen en los comentarios si se identifican con el poema y cuéntenos cómo van sus propias peleas. ¿Siguen intercambiando golpes con gusto?
Bueno, listo, dejo la máquina y me voy a mi clase de box a endurecer los nudillos. A seguir entrenando para los capítulos siguientes de Tina Chida y de mi vida.